Un nuevo estudio de los investigadores Beatriz Rumeu, Tamara Burgos, Ana Otero-Ruiz y Juan P. González-Varo, titulado: Tenerife lizards as seed predators posiciona a los lagartos de Tenerife como depredadores de semillas.
En islas de todo el mundo, ver a lagartos comiendo frutos carnosos y dispersando sus semillas es un fenómeno frecuente. De este modo, ayudan a completar el ciclo de vida de muchas especies de plantas, incrementando las posibilidades de que sus semillas originen nuevos individuos.
Las particularidades de los ecosistemas insulares, generalmente con menos insectos en comparación con los ecosistemas continentales, promueven que los lagartos exploren nuevas fuentes de alimento. Así, pasan de una dieta principalmente carnívora (basada en invertebrados) en el continente, a una dieta más generalista que incluye en muchos casos el néctar de las flores y los frutos carnosos de multitud de especies de plantas.
En las Islas Canarias, de hecho, las especies de lagartos del género Gallotia son bien conocidas por los científicos y naturalistas debido a su importante papel para la dispersión de semillas de plantas presentes en casi todos los paisajes del archipiélago.
En junio de 2025, como parte de un proyecto de investigación que evalúa los filtros ecológicos para el reclutamiento de especies con frutos carnosos en el Parque Nacional del Teide, realizamos un experimento piloto de depredación de semillas utilizando semillas de moralito (Rhamnus integrifolia) y cedro canario (Juniperus cedrus), esperando su potencial consumo por parte de roedores introducidos como ratones o ratas.
El experimento consistió en ofrecimientos de estas semillas que fueron colocados en dos tipos de lugares (bajo arbusto o entre rocas) frecuentemente visitados por los principales animales frugívoros y dispersores de semillas. Por tanto, son lugares con una alta probabilidad de llegada de semillas dispersadas.
Las semillas utilizadas contrastan por su tamaño, siendo las de moralito más pequeñas y ligeras que las de cedro canario. En uno de estos lugares de experimentación colocamos una cámara de fototrampeo para identificar la especie o especies de depredadores de semillas en caso de registrar este fenómeno.
Para nuestra sorpresa, descubrimos que, en lugar de roedores, lagartos tizones (Gallotia galloti) adultos (tanto machos como hembras) consumieron activamente las semillas de menor tamaño (las de moralito), ignorando las de cedro. Tras corroborar este comportamiento en otra zona del parque Nacional del Teide (~2050 m s.n.m), y teniendo en cuenta que los lagartos tienen una amplia distribución en toda la isla de Tenerife, evaluamos también si este fenómeno podría ocurrir con otras especies del género Rhamnus en otros ecosistemas situados a menor altitud.
Así, confirmamos que este comportamiento también se observa a unos 450 m s.n.m para el espinero (Rhamnus crenulata), con semillas incluso de menor tamaño que las de moralito, pero no para el sanguino (Rhamnus glandulosa), cuyas semillas tienen un tamaño similar a las de cedro canario. Estas observaciones, por tanto, apuntan a que este comportamiento depredador de semillas de los lagartos tizones afectaría a aquellas especies de semillas que son capaces de quebrar con sus mandíbulas.
La depredación directa de semillas por lagartos (granivoría) en islas oceánicas es un comportamiento no descrito anteriormente que puede tener importantes consecuencias en el funcionamiento de los ecosistemas. Tras este descubrimiento, cabe preguntarse si este doble papel (positivo y negativo) que desempeñan los lagartos tizones al dispersar y depredar semillas en Tenerife es un fenómeno más extendido, que ocurre no solo en las Islas Canarias, sino también en islas de todo el mundo.
Confiamos en que nuestras observaciones sirvan como catalizador para profundizar en esta línea de investigación, que nos permitirá entender mejor las funciones que los lagartos desempeñan en los ecosistemas insulares.
Financiación:
Este trabajo es un resultado del proyecto de I+D+i (PID2022–142421NB-I00) financiado por MICIU/AEI/10.13039/501100011033 y por fondos FEDER/UE. Ana Otero-Ruiz contó con el apoyo de un contrato de investigación financiado por la Universidad de Cádiz (UCA/REC68VIT/2024). Tamara Burgos contó con el apoyo de un contrato postdoctoral “Juan de la Cierva” (JDC2023-051114-I), financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades de España.

Más información: https://www.paisajelab.es
