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UniversidaddeCádiz
Instituto Universitario de Investigación Marina INMAR
noticia

La calidad por encima de la cantidad: evaluación de la cobertura de áreas Natura 2000 en las zonas de cría del charrancito común 8 julio 2026

La calidad por encima de la cantidad: evaluación de la cobertura de áreas Natura 2000 en las zonas de cría del charrancito común

Un estudio publicado recientemente revela que algunas áreas Natura 2000 protegen bien las áreas de cría del charrancito común, pero solo el 2 % del espacio designado específicamente para la especie coincide con su uso real

Andrés De la Cruz y su equipo del Instituto Universitario de Investigación Marina (INMAR) de la Universidad de Cádiz, junto con investigadores del ICM-CSIC y de la Universidad de Coimbra, han evaluado mediante seguimiento GPS de alta resolución la ecología espacial del charrancito común (Sternula albifrons) en la Bahía de Cádiz, para comprobar si la Red Natura 2000 protege de forma efectiva las áreas que la especie utiliza realmente durante la cría.

La planificación espacial de las áreas protegidas es una herramienta clave para la conservación de la biodiversidad, especialmente en zonas costeras muy transformadas por la actividad humana. La Red Natura 2000 constituye el principal marco europeo de protección de especies y hábitats, pero su coherencia ecológica para especies muy móviles, como las aves marinas de pequeño tamaño, había sido poco estudiada hasta ahora. El objetivo del estudio fue comparar la distribución reproductiva del charrancito común con la cobertura espacial de la Red Natura 2000, para evaluar hasta qué punto estos espacios protegidos engloban de forma efectiva las áreas de alimentación de la especie durante la incubación.

Para ello, el equipo capturó 33 individuos adultos reproductores durante los periodos de incubación de las temporadas 2024 y 2025, en tres colonias principales de la Bahía de Cádiz: Playa de Levante, Salina de Cetina y Salina de la Esperanza. Se equipó a las aves con dispositivos GPS solares de menos de 2 gramos, obteniéndose finalmente datos útiles de 29 individuos, con más de 260.000 localizaciones.

A partir de estos datos, se aplicaron modelos de movimiento en tiempo continuo para estimar las áreas de campeo y las áreas núcleo de la población, así como herramientas específicas para identificar las zonas de mayor importancia ecológica, es decir, aquellas utilizadas por más del 10 % de la población. Por último, esta distribución se comparó con los límites de 22 áreas Natura 2000 presentes en la zona, distinguiendo entre los designados específicamente para el charrancito y los designados para otras especies o hábitats.

Los resultados muestran una situación con matices importantes. El área de campeo de la población (377,23 km²) coincide en un 37,85 % con áreas Natura 2000 en su conjunto, y el área núcleo (9,50 km²) llega a solaparse en un 75,92 % con la red. Sin embargo, cuando se considera únicamente el solapamiento con los espacios Natura 2000 designados de forma específica para la protección del charrancito, la coincidencia se reduce drásticamente: apenas un 2,02 % del área de campeo y un 0,18 % del área núcleo. El único espacio protegido que engloba una parte sustancial de la distribución de la especie es la ZEPA/ZEC ES0000140 Bahía de Cádiz, mientras que otros espacios designados formalmente para el charrancito, como la ZEPA ESZZ12004 Estrecho Occidental, apenas se solapan con su distribución real, y el espacio de Doñana no llegó a ser utilizado por ninguna de las aves estudiadas. Por el contrario, algunos espacios designados originalmente para proteger otros hábitats —como el LIC ES6120009 Fondos Marinos de la Bahía de Cádiz, orientado a bancos de arena y hábitats intermareales— coinciden casi por completo con el área de campeo del charrancito, pese a no haber sido creados pensando en esta especie.

Estos resultados apuntan a un desajuste entre los objetivos de conservación declarados para el charrancito y el uso real del espacio por parte de la especie, un patrón que el equipo describe como de “cantidad sobre calidad” en la planificación de áreas protegidas: muchos de estos espacios se delimitaron antes de que existiera tecnología de seguimiento GPS de alta resolución, a partir de colonias de cría que, en el caso de esta especie, son muy dinámicas y pueden desplazarse con el tiempo. El estudio subraya el valor de incorporar datos de seguimiento de alta resolución en la revisión y planificación futura de la Red Natura 2000, con el fin de mejorar la coherencia ecológica y la efectividad de la protección para el charrancito y otras aves marinas costeras de pequeño tamaño. Esta información resulta especialmente relevante de cara al cumplimiento de compromisos internacionales como el objetivo “30×30” del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, que exige que la conservación efectiva del territorio marino y costero se base en criterios ecológicos representativos y no solo en la superficie protegida.

El trabajo, publicado en la revista Ocean and Coastal Management, y titulado: Quality over quantity: assessing Natura 2000 coverage of Little Tern core areas se enmarca en el proyecto SEANIMALMOVE, financiado por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía y la Unión Europea a través de los fondos Next Generation EU, dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.