Nuevo estudio sobre la distribución y ecología de los crustáceos micronectónicos en el Atlántico Norte 5 marzo 2026
El conocimiento sobre las comunidades de organismos que habitan las capas intermedias y profundas del océano sigue siendo limitado, a pesar de su papel central en procesos clave como el ciclo del carbono. Por ello un equipo de investigadores, entre los que se encuentra Juan Ignacio González-Gordillo han publciado este artículo titulado Latitudinal assemblages and vertical distribution of micronektonic crustaceans in the North Atlantic Ocean, en la revista Marine Ecology Progress Series. El trabajo está enmarcado dentro del Proyecto de Investigación “Biomass and Active Flux in the Bathypelagic Zone”.
El objetivo principal fue analizar la comunidad de crustáceos micronectónicos en el Atlántico Norte, entre los 20° y los 55° N de latitud, desde la superficie hasta los 2.000 metros de profundidad, y durante el día y la noche, con el fin de caracterizar su composición, abundancia, biomasa y patrones de distribución vertical.
Para ello, se realizó un transecto latitudinal a bordo del buque oceanográfico Sarmiento de Gamboa entre mayo y junio de 2018, cubriendo cuatro ecorregiones mesopeláicas del Atlántico Norte. Las muestras se recogieron mediante el arte de arrastre Mesopelagos, equipado con el multimuestreador VERDA, lo que permitió obtener muestras estratificadas en cinco capas de profundidad en cada estación, tanto de día como de noche. Los organismos capturados fueron identificados a nivel de especie mediante referencias taxonómicas especializadas, y se calcularon su abundancia y biomasa en carbono.
Los resultados muestran que se identificaron un total de 111 especies pertenecientes a 10 familias de los órdenes Decapoda, Euphausiacea y Lophogastrida. Los eufáusidos fueron los organismos más abundantes, mientras que la familia Acanthephyridae (Decapoda) fue la mayor contribuyente a la biomasa total. El análisis de la distribución vertical reveló que una parte importante de los organismos asciende a capas superficiales durante la noche y desciende a capas más profundas durante el día, un comportamiento conocido como migración vertical diaria. Este mecanismo conecta las zonas epipelágica, mesopelágica y batipelágica, y contribuye al transporte de materia orgánica hacia las profundidades en el marco de la bomba biológica de carbono. El estudio identificó además seis ensamblajes de comunidades diferenciados a lo largo del gradiente latitudinal, cuya estructura está determinada principalmente por la temperatura y la salinidad del agua.
Estos hallazgos ponen de manifiesto que los crustáceos micronectónicos desempeñan un papel relevante en la dinámica del carbono oceánico y en el funcionamiento de los ecosistemas de la zona mesopelágica y batipelágica, aspectos que hasta ahora habían recibido menor atención científica frente a otros grupos como los peces. El estudio subraya la necesidad de incorporar a estos organismos en los modelos de flujo de carbono para una comprensión más completa de los servicios ecosistémicos del océano profundo.
El trabajo es resultado de una colaboración científica internacional liderada por investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), con la participación del INMAR-Universidad de Cádiz, la Universidad Pablo de Olavide y la Norwegian University of Science and Technology.
Financiación: Este trabajo ha sido financiado por los proyectos BATHYPELAGIC (CTM2016-78853-R) y DESAFÍO (PID2020-118118RB-I00) del Ministerio de Ciencia y Tecnología de España, y por los proyectos europeos SUMMER (Grant Agreement 817806) y TRIATLAS (Grant Agreement 817578) del Programa de Investigación e Innovación Horizonte 2020 de la Unión Europea.
